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miércoles, 30 de abril de 2008

Solo se necesita miedo


SÓLO SE NECESITA MIEDO

Había un rey de corazón puro y muy interesado por la búsqueda espiritual. A menudo se hacía visitar por yoguis y maestros místicos que pudieran proporcionarle prescripciones y métodos para su evolución interna. Le llegaron noticias de un asceta muy sospechoso y entonces decidió hacerlo llamar para ponerlo a prueba.

El asceta se presentó ante el monarca, y éste, sin demora, le dijo:

--¡O demuestras que eres un renunciante auténtico o te haré ahorcar!

El asceta dijo:

--Majestad, os juro y aseguro que tengo visiones muy extrañas y sobrenaturales. Veo un ave dorada en el cielo y demonios bajo la tierra.

!Ahora mismo los estoy viendo! ¡Sí, ahora mismo!

--¿Cómo es posible -inquirió el rey- que a través de estos espesos muros puedas ver lo que dices en el cielo y bajo tierra?

Y el asceta repuso:
-Sólo se necesita miedo.

*El Maestro dice: Caminar hacia la Verdad es más difícil que hacerlo por el filo de la navaja, por eso sólo algunos se comprometen con la Búsqueda.


miércoles, 23 de abril de 2008

Leyenda de San jorge



Hoy el dia del libro, donde se regala un libro y una flor quiero poneros la leyenda de San Jorge, por ser hoy su honomástica, y como ejemplo de lucha contra el mal, debieramos con la misma fuerza luchar contra el mal y la tristeza:

La leyenda de San Jorge y el dragón

En cierta ocasión llegó San Jorge a una ciudad llamada Silca, en la provincia de Libia. Cerca de la población había un lago tan grande que parecía un mar donde se ocultaba un dragón de tal fiereza y tan descomunal tamaño, que tenía atemorizadas a las gentes de la comarca, pues cuantas veces intentaron capturarlo tuvieron que huir despavoridas a pesar de que iban fuertemente armadas. Además, el monstruo era tan sumamente pestífero, que el hedor que despedía llegaba hasta los muros de la ciudad y con él infestaba a cuantos trataban de acercarse a la orilla de aquellas aguas. Los habitantes de Silca arrojaban al lago cada día dos ovejas para que el dragón comiese y los dejase tranquilos, porque si le faltaba el alimento iba en busca de él hasta la misma muralla, los asustaba y, con la podredumbre de su hediondez, contaminaba el ambiente y causaba la muerte a muchas personas.
Al cabo de cierto tiempo los moradores de la región se quedaron sin ovejas o con un número muy escaso de ellas, y como no les resultaba fácil recebar sus cabañas, celebraron una reunión y en ella acordaron arrojar cada día al agua, para comida de la bestia, una sola oveja y a una persona, y que la designación de ésta se hiciera diariamente, mediante sorteo, sin excluir de él a nadie. Así se hizo; pero llegó un momento en que casi todos los habitantes habían sido devorados por el dragón. Cuando ya quedaban muy pocos, un día, al hacer el sorteo de la víctima, la suerte recayó en la hija única del rey. Entonces éste, profundamente afligido, propuso a sus súbditos:

-Os doy todo mi oro y toda mi plata y hasta la mitad de mi reino si hacéis una excepción con mi hija. Yo no puedo soportar que muera con semejante género de muerte.

El pueblo, indignado, replicó:

-No aceptamos. Tú fuiste quien propusiste que las cosas se hicieran de esta manera. A causa de tu proposición nosotros hemos perdido a nuestros hijos, y ahora, porque le ha llegado el turno a la tuya, pretendes modificar tu anterior propuesta. No pasamos por ello. Si tu hija no es arrojada al lago para que coma el dragón como lo han sido hasta hoy tantísimas otras personas, te quemaremos vivo y prenderemos fuego a tu casa.

En vista de tal actitud el rey comenzó a dar alaridos de dolor y a decir:

-¡Ay, infeliz de mí! ¡Oh, dulcísima hija mía! ¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo alegar? ¡Ya no te veré casada, como era mi deseo!

Después, dirigiéndose a sus ciudadanos les suplicó:

-Aplazad por ocho días el sacrificio de mi hija, para que pueda durante ellos llorar esta desgracia.

El pueblo accedió a esta petición; pero, pasados los ocho días del plazo, la gente de la ciudad trató de exigir al rey que les entregara a su hija para arrojarla al lago, y clamando, enfurecidos, ante su palacio decían a gritos:

-¿Es que estás dispuesto a que todos perezcamos con tal de salvar a tu hija? ¿No ves que vamos a morir infestados por el hedor del dragón que está detrás de la muralla reclamando su comida?

Convencido el rey de que no podría salvar a su hija, la vistió con ricas y suntuosas galas y abrazándola y bañándola con sus lágrimas, decía:

-¡Ay, hija mía queridísima! Creía que ibas a darme larga descendencia, y he aquí que en lugar de eso vas a ser engullida por esa bestia. ¡Ay, dulcísima hija! Pensaba invitar a tu boda a todos los príncipes de la región y adornar el palacio con margaritas y hacer que resonaran en él músicas de órganos y timbales. Y ¿qué es lo que me espera? Verte devorada por ese dragón. ¡Ojalá, hija mía, -le repetía mientras la besaba- pudiera yo morir antes que perderte de esta manera!

La doncella se postró ante su padre y le rogó que la bendijera antes de emprender aquel funesto viaje. Vertiendo torrentes de lágrimas, el rey la bendijo; tras esto, la joven salió de la ciudad y se dirigió hacia el lago. Cuando llorando caminaba a cumplir su destino, san Jorge se encontró casualmente con ella y, al verla tan afligida, le preguntó la causa de que derramara tan copiosas lágrimas.

La doncella le contestó:

-¡Oh buen joven! ¡No te detengas! Sube a tu caballo y huye a toda prisa, porque si no también a ti te alcanzará la muerte que a mí me aguarda.

-No temas, hija –repuso san Jorge-; cuéntame lo que te pasa y dime qué hace allí aquel grupo de gente que parece estar asistiendo a algún espectáculo.

-Paréceme, piadoso joven –le dijo la doncella- que tienes un corazón magnánimo. Pero, ¿es que deseas morir conmigo? ¡Hazme caso y huye cuanto antes!

El santo insistió:

-No me moveré de aquí hasta que no me hayas contado lo que te sucede.

La muchacha le explicó su caso, y cuando terminó su relato, Jorge le dijo:

-¡Hija, no tengas miedo! En el nombre de Cristo yo te ayudaré.

-¡Gracias, valeroso soldado! –replicó ella- pero te repito que te pongas inmediatamente a salvo si no quieres perecer conmigo. No podrás librarme de la muerte que me espera, porque si lo intentaras morirías tú también; ya que yo no tengo remedio, sálvate tú.

Durante el diálogo precedente el dragón sacó la cabeza de debajo de las aguas, nadó hasta la orilla del lago, salió a tierra y empezó a avanzar hacia ellos. Entonces la doncella, al ver que el monstruo se acercaba, aterrorizada, gritó a Jorge:

-¡Huye! ¡huye a toda prisa, buen hombre!

Jorge, de un salto, se acomodó en su caballo, se santiguó, se encomendó a Dios, enristró su lanza, y, haciéndola vibrar en el aire y espoleando a su cabalgadura, se dirigió hacia la bestia a toda carrera, y cuando la tuvo a su alcance hundió en su cuerpo el arma y la hirió. Acto seguido echó pie a tierra y dijo a la joven:

-Quítate el cinturón y sujeta con él al monstruo por el pescuezo. No temas, hija; haz lo que te digo.

Una vez que la joven hubo amarrado al dragón de la manera que Jorge le dijo, tomó el extremo del ceñidor como si fuera un ramal y comenzó a caminar hacia la ciudad llevando tras de sí al dragón que la seguía como si fuese un perrillo faldero. Cuando llegó a la puerta de la muralla, el público que allí estaba congregado, al ver que la doncella traía a la bestia, comenzó a huir hacia los montes dando gritos y diciendo:

-¡Ay de nosotros! ¡Ahora sí que pereceremos todos sin remedio!

San Jorge trató de detenerlos y de tranquilizarlos.

-¡No tengáis miedo! –les decía-. Dios me ha traído hasta esta ciudad para libraros de este monstruo. ¡Creed en Cristo y bautizaos! ¡Ya veréis cómo yo mato a esta bestia en cuanto todos hayáis recibido el bautismo!

Rey y pueblo se convirtieron y, cuando todos los habitantes de la ciudad hubieron recibido el bautismo San Jorge, en presencia de la multitud, desenvainó su espada y con ella dio muerte al dragón, cuyo cuerpo, arrastrado por cuatro parejas de bueyes, fue sacado de la población amurallada y llevado hasta un campo muy extenso que había a considerable distancia.

Veinte mil hombres se bautizaron en aquella ocasión. El rey, agradecido, hizo construir una iglesia enorme, dedicada a Santa María y a San Jorge. Por cierto que al pie del altar de la citada iglesia comenzó a manar una fuente muy abundante de agua tan milagrosa que cuantos enfermos bebían de ella quedaban curados de cualquier dolencia que les aquejase.
Igualmente, el rey ofreció a Jorge una inmensa cantidad de dinero que el santo no aceptó, aunque sí rogó al monarca que distribuyese la fabulosa suma entre los pobres.


lunes, 21 de abril de 2008

Blackmore´s Night The Times they are changing

OS dejo al letar de un maravilloso grupo blackmore´s night creado por richie blackmore que es capaz de mezclar el folk y el rock, es un tema de Bob Dylan The Times They are changing

Come gather 'round people
Wherever you roam
And admit that the waters
Around you have grown
And accept it that soon
You'll be drenched to the bone.
If your time to you
Is worth savin'
Then you better start swimmin'
Or you'll sink like a stone
For the times they are a-changin'.

Come writers and critics
Who prophesize with your pen
And keep your eyes wide
The chance won't come again
And don't speak too soon
For the wheel's still in spin
And there's no tellin' who
That it's namin'.
For the loser now
Will be later to win
For the times they are a-changin'.

Come senators, congressmen
Please heed the call
Don't stand in the doorway
Don't block up the hall
For he that gets hurt
Will be he who has stalled
There's a battle outside and its ragin'.
Will soon shake your windows
And rattle your walls
For the times they are a-changin'.

Come mothers and fathers
Throughout the land
And don't criticize
What you can't understand
Your sons and your daughters
Are beyond your command
Your old road is
Rapidly agin(g)'.
Please get out of the new one
If you can't lend your hand
For the times they are a-changin'.

The line it is drawn
The curse it is cast
The slow one now
Will later be fast
As the present now
Will later be past
The order is
Rapidly fadin'.
And the first one now
Will later be last
For the times they are a-changin'.

Blackmore´s Night The Times they are changing video

domingo, 13 de abril de 2008

Saul este es mi regalo, niño sevillano, vuela por cada uno de lso jardines de Mª Luisa, tuyos son, el trino de los pajaros, el olor del azahar, el olor a incienso, el sabor de la manzanilla, el sabor de las nochesde verano de Sevilla, la alegria de su feria y el recogimiento de su semana santa, la fe de su rocio y el rezo tras el paso de palio, aprende a vivir que en Sevilla el agua es vida, y si no muevete por el barrio de santa Cruz, alli saben de alegrías y de penas, mi niño, esa es u Sevilla, la sevilla magica que debes descubrir cada día, esa es la que te quiero entregar mi niño.

viernes, 11 de abril de 2008

Sadeness Enigma

A continuación os pongo un video de un grupo que me encanta era el primer vidoe qque vi de Enigma, y creo que os gustará es la canción Sadeness de Enigma:


Procedamus in pace
In nomine Christi, Amen Let us go forth in peace
In the name of Christ, So be it
Cum angelis et pueris,
fideles inveniamur We shall find the faithful in the
company of angels and children
Attollite portas, principes, vestras
et elevamini, portae aeternales
et introibit rex gloriae
Qius est iste Rex glorie? Lift up ye heads o ye glorious gates,
and be ye lifted up ye everlasting doors,
and the king of glory shall come in.
Who is the king of glory?
Sade, dis-moi,
Sade, donnes-moi Sade tell me
Sade give me
Procedamus in pace
In nomine Christi, Amen
Shall we proceed in peace
In the name of Christ, Amen

Sade, dis-moi
Qu'est-ce que tu vas chercher?
le Bien par le Mal
la Vertu par le Vice
Sade, dis-moi, Pourquoi l'evangile du Mal?
Quelle est ta religion, Ou sont tes fideles?
Si tu es contre Dieu, tu es contre l'Homme
Sade tell me
what is it that you seek?
The rightness of wrong
The virtue of vice
Sade tell me why the Gospel of evil ?
What is your religion? Where are your faithful?
If you are against God, you are against man

Sade dit moi pourquoi le sang pour le plaisir ?
Le plaisir sans l'amour.
N'y a t'il plus de sentiment dans le culte de l'homme ?
Sade tell me why blood for pleasure?
Pleasure without love?
Is there no longer any feeling in man's Faith?
Sade, es-tu diabolique ou divin? Sade are you diabolical or divine?
Sade, dis-moi
Hosanna
Sade, donnes-moi
Hosanna
Sade, dis-moi
Hosanna
Sade, donnes-moi
Hosanna Sade tell me
Hosanna
Sade give me
Hosanna
Sade tell me
Hosanna
Sade give me
Hosanna
In nomine Christi, Amen In the name of Christ, Amen


Sadeness Video

miércoles, 9 de abril de 2008

El fantasma del Parlamento Andaluz




Escrito por J.M. García Bautista y Rafael Cabello

Sevilla, Marzo de 2002, 3:30 h. de la madrugada. Hospital de las Cinco Llagas: “¡Sacarme de aquí, por favor, sacarme de aquí! ¡Sacarme de aquí, por Dios!”. Así finalizaba el último incidente registrado en el actual Parlamento de Andalucía ubicado en el antiguo Palacio-Hospital de las Cinco Llagas en la capital andaluza. Un miembro de la seguridad del recinto, al pasar en su ronda por el patio 3, veía aterrado ante sí el paso parsimonioso de una monja etérea, translúcida y espectral...

Un edificio con Historia
El Hospital de las Cinco Llagas o también llamado de la Sangre es un magnífico y solemne edificio ubicado frente a la basílica de la Macarena. En su día fue, junto con el Hospital Mayor de Milán de Filerete, uno de los hospitales más grandes de Europa. Su construcción fue llevada a cabo por la familia Ribera con diseño de los arquitectos Martín Gaínza y Hernán Ruiz en 1540, siendo recinto sanitario hasta el año 1972. En el actual conjunto arquitectónico destaca el salón de plenos parlamentario, de estilo manierista, siendo parte de la Iglesia de la que gozaba el hospital. Desde 1992 el “desierto” Hospital de las Cinco Llagas es usado para fines políticos.

Arquitectura misteriosa
El edificio del Parlamento Andaluz no sólo tiene este especial habitante y toda su fenomenología análoga, en el mismo podemos encontrar muestras de una arquitectura extraña, mistérica y cargada de significación sin aún hoy ser explicada. A la espalda de la iglesia del edificio, hoy inaccesible debido a las obras de reformas que se están llevando a cabo en ella, encontramos un extraño rosetón circular con un cubo geométrico inscrito en el que resalta un aspa. Este rosetón fue realizado en épocas pasadas, durante su construcción, por un grupo de canteros gallegos desplazados a Sevilla... ¿Qué significa? ¿Por qué está detrás de la iglesia a la misma altura que el altar mayor y donde ojos no avisados no pueden verlo?

Unos piensan que se trata de una marca ,a modo exlibris de Hernán Ruiz, una especie de compendio en clave esotérica del saber de los canterios medievales constructores de catedrales o ,quizás, los canteros gallegos quisieron dejar testimonio de otra religión más antigua que la cristiana... Algunos expertos que han visto y estudiado el extraño rosetón piensan que pudiera tratarse de un símbolo pre-masónico que hiciera referencia a las tres paternidades o administradores del antiguo hospital. Los antiguos documentos manuscritos de Hernán Ruiz en el siglo XVI los mantiene en estudio la Diputación... Otra corriente de opinión al respecto piensa que a pesar de que el Renacimiento supone la llegada de la racionalidad y la negación de la Edad Media, el arquitecto y sus canteros gallegos eran depositarios de una sabiduría antigua y dejaron su marca personal a la altura del corazón del altar mayor, “el altar mayor es el centro de todo, el Corazón del Altísimo Maestro al que se accede a través de tres escalones , equivalentes a los tres nacimientos sucesivos del iniciado” y oculto a los ojos de los no iniciados. “En el centro de la rueda está el cubo, aunque no se mueve es la causa del movimiento de la rueda. La catedral, movimiento de piedra, está en el centro de las mutaciones”. El cuadrado simboliza la tierra y el círculo el cielo. La cruz no debe entenderse como instrumento de suplicio sino como centro de todo”. Las catedrales (en nuestro caso una iglesia) no son fantasías estéticas erigidas para nuestro mero placer visual. Los maestros de obras no conocían este tipo de nociones tan valoradas por el arte moderno. Ellos construían templos para encarnar en la piedra el misterio por naturaleza y ofrecer a los peregrinos una posibilidad de percibirlo”, era lo que opinaba Christian Jacq en su libro “El Misterio de las Catedrales” y que tal vez está en la línea de significación que se trató de expresar en la piedra del antiguo Hospital.

Comienzan los fenómenos
Pero no es sólo la residencia habitual de parlamentarios andaluces tan insigne edificio, desde hace más de seis décadas –que se sepa- en el edificio mora el fantasma de una monja que trata de purgar sus actos del pasado... no es la primera vez ni la última que ha sido vista y claramente identificada por sus hábitos, hay una ingente cantidad de testimonios pertenecientes a estos años pasados y presentes quienes otorgan toda la credibilidad que sus testimonios merecen: antiguos enfermos, personal sanitario, seguridad del edificio, mantenimiento, personal de asistencia parlamentaria e incluso los mismos políticos de esta región del Sur de España.

Durante años se he hablado de los fantasmas de la Sevilla más rancia, de la Sevilla más cargada de Historia y con más Historia, de la Sevilla de los Descubrimientos, de la Sevilla Catedralicia, de los fantasmas de su Barrio de Santa Cruz, de la calle San Luis o de sus fantasmas cotidianos que se mezclan con los más variados relatos y leyendas urbanas sevillanas... Pocos conocen al fantasma de las Cinco Llagas, quizás por su austeridad, quizás por el silencio que impone el marco del Parlamento Andaluz o tal vez por las reservas que tan magno edificio y la actual actividad que desempeña rige la confidencialidad de tales acontecimientos. Pero en tierra de María Santísima todo se sabe y el fantasma del Parlamento hoy es actualidad.

Los sucesos registrados comienzan en el año 1968, en Junio de este año, Antonio Rodríguez, un enfermo de 40 años que yacía postrado en una de las camas del hospital vio claramente como ante si se formaba la imagen neblinosa de una monja que comenzó a andar hacia el pasillo en busca de la puerta: “no se como explicarte aquella visión, era tarde, el dolor en la pierna no me dejaba dormir y estaba despierto, ante mi, justo delante de mi cama comenzó a “brillar” algo que llamó mi atención, poco a poco se fue formando un cuerpo humano que lucía hábito, era una monja trasparente que echó a andar pasillo abajo , resonando el tintineo metálico de su llavero repleto de llaves, como si hiciera una ronda a los enfermos...”.

Análogo a este relato está el de José Pérez, tenía 38 años y un accidente laboral lo hizo ingresar en el hospital: “era tarde, no se, serían las doce menos cuarto de la noche y sentí un frío repentino junto a mi, giré la cabeza y allí estaba ...era una monja pero no era normal... era un fantasma, parecía comprobar el estado de mi compañero de cama que moriría al día siguiente, la visión me dejó helado es hoy y se me ponen los pelos de punta... Acabó de hacer lo que fuera y siguió su ronda por otras camas, lo veía claramente, es de esas cosas que jamás se olvidan”. José estaba vivamente emocionado mientras nos relataba su espectral vivencia personal.

Algunos años atrás, en 1965, Manuel Moreno fue testigo de una nueva aparición de la monja del Hospital: “estaba en un pasillo fumando a escondidas ,ya que estaba prohibido, cuando sentí frío e incluso el cigarro parecía apagarse, me extrañó mucho pero cuando me giré ,tras de mi ,estaba la monja aparecida ante mi en actitud como de desaprobación... me asusté mucho y salí de allí corriendo buscando a la monja de guardia a la que le conté el suceso y que no acabó de creerme si bien es cierto que dos días más tarde el capellán y la monja superior vinieron a mi cama a que les contara el relato, recuerdo que me dijeron “¿ves como no es bueno fumar?”...desde aquel día no fumo, aquella aparición la recordaré mientras viva”. Con el vello erizado Manuel sigue su relato: “casi tres semanas después mi compañero de cama, no recuerdo su nombre, me llamó haciéndome señas e indicándome que mirara al frente, allí justo “atendiendo” a otro compañero estaba la monja, casi trasparente y atareada con el pobre infeliz que casi estaba desahuciado... aquella noche comprendí que no eran cosas mías y que otros muchos enfermos habían visto al fantasma de la monja igual que yo y que por miedo no habían hablando”.

La especial predilección de nuestro fantasma por los enfermos en peor estado es sintomático de la caridad de la aparición...

El Hospital atravesó una etapa oscura en la que, debido a su cierre, el silencio se apoderó de él, de sus muros y de su fantasma... o tal vez no. El Hospital de las Cinco Llagas cerró sus puertas en 1972 y hasta finales de la década de los 80, cuando se tomó la determinación de hacer del edificio la sede del Parlamento Andaluz no se volvió a vivir actividad en el mismo. Durante estos años también hubo fenómenos extraños en el edificio tal y como atestiguan varias vecinas del lugar con domicilio en las vecinas calles de Don Fabrique y Doctor Fedriani. Allá por el 1975 un vecino de estas calles, Antonio Muñoz, mientras trataba de aliviar el fragor del verano sevillano asomado a la terraza de su domicilio comprobó algo inédito, algo que jamás había visto: “No se, quizás aquel verano fue especialmente caluroso en Sevilla, serían las diez y media u once menos cuarto de la noche cuando me pareció ver a alguien en los pasillos del hospital ,me extrañó ya que llevaba varios años cerrado y llamé a Paqui ,mi mujer, para que viera aquello, cuando lo vimos pasar nuevamente por otra de las ventanas del edificio Paqui me dijo que era una monja... Aquello era imposible, sus vestimentas eran muy antiguas para el año que vivíamos y no tenía lógica, el edificio estaba cerrado a cal y canto. Era muy blancuzca, casi brillante y la verdad es que nos impactó bastante. Aquella monja no estaba en su lugar en el tiempo...Al día siguiente pregunté si el hospital estaba en activo, aunque lo dudaba, y la respuesta fue tajante, lo que había visto era imposible. Luego ya nos enteramos del tema del fantasma del edificio y la verdad es que nos asustamos muchísimo”.

Esperanza García es otra vecina del lugar y tuvo una experiencia similar allá por el año 1980: “Eran las once y pico de la noche y estaba fregando los platos de la cena, fue curioso por que mi ventana de la cocina da a una de las fachadas laterales del hospital, entonces vi perfectamente a una señora con hábitos, debían ser antiguos ya que no eran como los demás y que parecía estar haciendo algo por las habitaciones de aquel ala, fue muy curioso ya que el edificio estaba totalmente cerrado y las autoridades le echaban poca cuenta... Aquello no era de este mundo desde luego, había que estar en mi pellejo para saber instintivamente que aquello no era normal...” Así de rotunda manifiesta su experiencia esta vecina del lugar.

La secuela y marca del edificio es innegable, por él pasaron multitud de enfermos y moribundos que perdieron la vida entre sus muros. José Muñoz comentaba al respecto: “historias de fantasmas siempre ha tenido el edificio, yo trabajaba en el edificio desde los once años, allí entré de jardinero y aparte de estar muy saturado allí lo que si sobraban eran enfermos , muertos y gente que vendía su sangre por lo que le dieran... era una época de mucha hambre”.

Alfredo Muñoz recordaba: “había mucha saturación y mucha hambre, aullábamos de hambre como los perros...”.

A lo largo de los años el edificio ha albergado a todo tipo de enfermos y necesitados de atención médica, especialmente cruento fueron los últimos años de la década de los 30, el hospital se pobló de heridos de la guerra. En 1936 –según comenta Domingo Fernández- llegaban soldados alemanes e italianos heridos en la guerra...Morían una gran cantidad entre gritos y lamentaciones y era aterrador escuchar los lamentos de dolor de estas personas cuya vida les abandonaba.

Curiosamente y no hace demasiado tiempo, en el edificio, entraban a hurtadillas chatarreros que trataban de aprovechar el estado de “abandono” del edificio para arrancar hierros y chatarras que luego venderían al peso. L.G.G era uno de esos “rapiñeadores” de la noche, un día de Noviembre de 1982 entró en el edificio: “era tarde ya, había poca gente en la calle, hacía frío y ya sabes como es la gente en Sevilla cuando el mal tiempo se echa encima... Andaba con una linterna por allí cuando sentí un grito como de dolor, me asustó mucho y pensé que podía tratarse de un “compañero” en apuros, me metí por unos pasillos y me comencé a asustar, sentía lamentos y un olor a desinfectante de hospital tremendo, entonces decidí marcharme de allí... Me gano la vida con una actividad en la que no hay que tener miedo y no soy persona asustadiza pero aquello no era normal ni de este mundo...” Nuestro testigo no volvió a pisar más el lugar.

En el edificio, mientras estuvo en activo, vivían como personal de mantenimiento del mismo un electricista, un carpintero, un cristalero, el fogonero y el capataz de la huerta. Manuel Fernández era hijo del fogonero, había nacido en el mismo hospital y se había criado entre sus paredes, conocía cada centímetro del edificio y por supuesto conocía al fantasma que allí moraba pero no temía al espectro, había algo más aterrador en él que despertaba aún más su miedo: “de noche escuchábamos los lamentos de las parturientas, a la hora de comer veíamos pasar las camillas sin engrasar con los cadáveres para las autopsias...”.

Tan extraño como los llantos de un niño que muchas noches se escuchaba llorar en las habitaciones amplias de los enfermos... lo curioso es que en aquellas estancias no había niños y la zona maternal estaba muy lejos para poder ser oída por los doloridos pacientes del hospital. “Era un llanto roto, desgarrador, lastimero...te ponía los pelos de punta, si era una criatura debía de estar pasándolo muy mal pero era imposible que estuviera en aquella ala, los enfermos estábamos asustados e inquietos ya que se decía en la sala que era un llanto fantasma de un bebe muerto en aquellas estancias hacía años lo cual no ayudaba demasiado a calmarnos” recordaba Juan Ortiz. Otro compañero de estancia era Juan Morales quien narraba: “una vez vinieron unas monjas que habían trabajado en el hospital y dijeron escuchar el llanto que según ellas pertenecía a un niño al que adoptaron con una enfermedad incurable...”. Lo más curioso es que ese mismo llanto se oía en aquellos años, perduró en el tiempo y aún hoy no es difícil oír el llanto de un bebé en la zona dedicada en su tiempo a la rehabilitación de enfermos.

Comenzaron las obras de remodelación del edificio para habilitarlo con fines políticos y los fenómenos tampoco abandonaron a los trabajadores que en el mismo desarrollaron su labor. Carlos Ruiz era uno de esos trabajadores y nos contaba lo siguiente: “en las tareas de acondicionamiento y remodelación de aquello echamos una temporada larga y yo mismo y muchos de mis compañeros tuvimos experiencias que nos hicieron creer en fantasmas y en apariciones. No era extraño ver a un compañero blanco como la pared diciendo que había visto a una monja paseando por la planta superior...al principio no lo tomábamos en cuenta pero cada vez eran más los que decían ver cosas y sentir cosas y se llegó a un punto en el que tuvimos que concederle la credibilidad que buenos amigos y buenos trabajadores contaban”. Este trabajador cambió su expresión y nos comentaba: “personalmente padecí aquello en mis propias carnes, esto sólo lo conoce mi familia y algunos trabajadores muy amigos que tuvieron también vivencias personales. Yo estaba en el ala del patio 3 y sentí un fuerte olor a antiséptico ,la cosa me chocó ya que no tenía objeto ese olor ,seguí mi trabajo sin concederle importancia cuando vi pasar a un paso rapidito a una monja vestida de forma antigua por los pasillos superiores, un frío me entró y me cortó el cuerpo, sabía que era imposible lo que estaba viendo y más en una zona en obras, me quedé helado, traté de ver donde se dirigía pensando posteriormente que podía tratarse de alguien, fue una locura, no lo pensé bien, la monja había desaparecido, se había esfumado... sólo podía oír gritos de dolor y el llanto de un niño... fue horrible. Entonces bajé blanco y mis compañeros entendieron que algo debía de haberme pasado”. Otros trabajadores tuvieron la misma visión y no era extraño sentir quejidos, lamentos y llantos en el edificio. Uno de los encargados de la seguridad nos comentaba: “aquí se habla del fantasma mucho, unos lo creen y otros no, desde luego algo raro ocurre aquí, no sólo por el fantasma de la monja que muchos han visto sino por los olores a éter que hay en zonas sin venir a cuento, o las puertas que se abren y se cierran sin haber corriente ni nada que ocasione el movimiento de las mismas o los quejidos y lamentaciones que muchos hemos oído, llantos de crío y sacudidas de frío impresionantes, compañeros en estado de shock tras ver algo que ellos identifican con una enfermera o monja y mucho nerviosismo. Al principio te intranquilizas pero con el paso del tiempo te acostumbras a vivir con ello... Los novatos no se creen esto hasta que lo viven. En el Parlamento todos conocen la realidad de lo que pasa pero ya es parte de nosotros, es como de la familia aunque el susto te lo llevas”.

Allá por el año 1995 saltó la noticia en Sevilla y el desaparecido “Diario 16 de Andalucía” publicaba un artículo sobre el tema que firmaba Francisco Corral y se hacía eco de todo ello y de los otros fantasmas del Parlamento... El político andaluz de IU-CA Luis Carlos Rejón comentaba lacónicamente: “al fantasma lo tenemos de asesor” no dudando de su existencia, al respecto el político del PSOE José Ceballos manifestaba: “a mi me interesa la estética de esos temas, las cosas románticas de Bécquer...cosas extrañas pasan todos los días”. Entre los políticos con experiencias espectrales encontramos a José Antonio Marín Rite – ex presidente del Parlamento y actualmente Diputado- y a Plácido Fernández Viagas –letrado del Parlamento-, a este respecto manifestaba Guillermina Perdigones –ujier-: “¿el fantasma de la monja que se le aparecía a Plácido? Sí, pero conmigo no ha dado”. Sin dudas todos tienen muy presente que una presencia muy especial convive con ellos en este recinto.

Los sucesos se siguen produciendo y destaca la negativa del grupo de seguridad a efectuar sus rondas solos por determinadas estancias y pasillos del edificio: “sencillamente no es seguro psicológicamente, mira en el edificio suceden cosas demasiadas extrañas, se aparece una monja cuya realidad es innegable, las puertas se cierran y se abren, se oyen cosas raras y de vez en cuando viene un olor a desinfectante sanitario que es muy fuerte, cualquier compañero te puede comentar esto mismo, no ganamos nada mintiendo sobre esto”. Otros compañeros manifestaban: “hay zonas en las que cuando te toca debes de ir preparado para todo... pero para todo, absolutamente para todo. No es raro hacer una ronda y sentir como las puertas se cierran tras de ti o como te atraviesa una sensación de frío tremendo o fuertes olores... otros compañeros han tenido experiencias con la monja... es todo muy fuerte”. Se van acumulando testimonios que contrastan todas las informaciones y son las propias limpiadoras del edificio las que nos comentan: “normalmente vamos en grupo, nos da miedo ir solas, trabajamos de noche y ya hemos tenido suficientes sustos aquí como para seguir yendo solas... Aquí hemos vivido de todo, desde ver a la monja hasta sentir quejidos y lamentos en las estancias que antiguamente eran las habitaciones de los enfermos, desde luego aquí no sólo está el fantasma de la monja, aquí debe de haber mucho más solamente por lo que se oye, debieron de morir muchos aquí...”. Otras compañeras se manifiestan de la misma forma: “yo he oído en varias ocasiones los gritos de los enfermos que antaño estuvieron aquí y una sensación interior muy incómoda, ante eso sólo puedo coger mis cosas y buscar la compañía de alguien, es aterrador...necesitamos sentirnos acompañadas pero no por un fantasma”.

Carmen Cruz caminaba en las proximidades del edificio este pasado invierno del 2002 cuando le llamó la atención algo... “caminaba en dirección a la Resolana por Don Fabrique cuando en una de las ventanas vi perfectamente a una monja que miraba a través de la ventana, estaba muy pálida y tenía la mirada perdida en la calle, lo extraño es que allí ya no hay monja...”.

Emilio López nos manifestaba: “no es extraño ver en alguna de las ventanas la cara del fantasma, son muchos ya los que la han visto y se quedan helados ya que no hay lugar a la confusión, es lo suficientemente claro y extraño para saber que lo que estás viendo no es de este mundo... Yo aparcaba el coche, eran las diez y media o cosa así y cuando bajé le eché la alarma y se me fue la vista para arriba, para el edificio, y la verdad es que lo que vi me dejó helado, allá estaba, era una monja con un hábito muy antiguo, muy blanca y muy mortecina, casi duró unos segundos pero fue lo suficientemente intenso como para saber que era el fantasma...”

Los relatos sobre el fantasma del magno edificio se amontonan pero no falta las voces que atribuyen a todo una “leyenda urbana” creada por un albañil contemporáneo y encargado de la primera obra el cual cuenta que todo se produjo cuando al ver una mancha de humedad en una pared comentó jocosamente a sus compañeros: “parece una monja...”. Sin duda contrasta con el testimonio de uno de los vigilantes de la obra quién pidió el traslado ya que en uno de los patios ,el patio 3 qué está junto a la iglesia, sentía -en plena y solitaria noche- como había una gran algarabía de voces infantiles, de niños jugando y riéndose... El vigilante no sabía que pensar así que arrojó una piedra hacia la iglesia y le respondió el ruido del choque de otra piedra, se agachó y cogiendo dos guijarros comenzó a entrechocarlos y su sorpresa se tornó en miedo cuando “algo” respondía con otros golpes a su “llamada”... Tras el incidente, en días posteriores, acudieron al lugar algunos expertos en parapsicología venidos de fuera de Sevilla quienes calificaron el fenómeno como: “provocado por espíritus burlones”.

El último acto de nuestro fantasma se produjo cuando un miembro de seguridad a las tres y media de la mañana se puso en contacto con la central de vigilancia para pedir el relevo inmediato de su puesto. Víctima de un ataque de nervios sólo pedía su sustitución... Hacía la ronda por el Patio 3 cuando ante sus ojos pasó con firmeza el espectro de nuestro fantasma.... la reacción humana es imprevisible y en esta ocasión el miedo afloró olvidando cualquier obligación laboral. Al llegar al lugar otros miembros de la seguridad ya no había nada, sólo un compañero sumido en un tremendo estado de nervios tras ser testigo del caminar espectral de nuestra protagonista.

“Off de record” los parlamentarios andaluces hablan del fantasma en el Parlamento: “muy pocos de nosotros creo yo que no ha oído hablar del fantasma, lo ha sentido o incluso lo ha visto..., el fantasma es tan real como las formaciones que se despellejan en este hemiciclo...”. Un parlamentario de una conocida formación andaluza nos habla de otra monja de la Caridad apodada como “Sor Ametralladora” que desempeñaba sus funciones en el Hospital allá por la década de los 40: “dicen los antiguos del lugar que destacaba por su inflexibilidad y mala uva... trataba a los pacientes mal y parecía estar siempre a disgusto con todo . La historia de “Sor Ametralladora” finaliza cuando esta muere, si bien es cierto que por esos años los fenómenos extraños ya se venían sucediendo en el antiguo hospital teniendo como foco de actividad la zona de quirófanos...”, a esta monja también se refería Alfredo Pérez cuando comentaba: “ingresé en 1941 en el hospital de la Sangre, “Sor Ametralladora” me perseguía todos los Domingos para que fuera a misa. Enfrente de mi cama estaba un hombre al que consumía un cáncer de rodilla, un zapatero de la calle Enladrillada que murió rabiando. Cada mañana la monja se le acercaba y le decía: te tienes que confesar porque te vas a morir...”. La monja era sobradamente conocida por todos los residentes en el hospital si bien es cierto que: “allí pasaban cosas raras un día si y otro no, cuando no se escuchaban ruidos raros se oían llantos de un bebé inexistente y cuando no, se escuchaban alaridos y quejidos en zonas imposibles... aparte había compañeros que habían visto al fantasma de la monja y “Sor Ametralladora” aún vivía... la aparición de la monja llenaba de terror no sólo a los pacientes sino también a los médicos, soldados o las monjitas del Hospital”, era lo que nos manifestaba Curro Rodríguez, un encantador octogenario de lucidez mental fuera de toda duda y con un recuerdo muy vivo de lo vivido en aquellos años entre los muros del hoy Parlamento Andaluz.

“Andalucía 24 horas”, el diario “El Mundo de Andalucía” de la mano de José Antonio Gómez Marín en tono irónico-político o “Canal Sur TV” en comentario de la popular Rocío Martín se han hecho eco en distintas etapas del tiempo del fantasma del Parlamento pero tal vez dejándose llevar irremediablemente por la confusión que provoca el no saber separar la leyenda urbana de la realidad...

¿Quién es el fantasma del Hospital de las Cinco Llagas o Parlamento Andaluz?
La mayoría de los testigos que han podido ver o ser partícipes de los fenómenos paranormales del Parlamento Andaluz hablan de un fantasma, una mujer vestida con hábitos de monja pasados de moda, antiguos. ¿Hasta que punto es esto real?

Investigando profundamente la historia del edificio y merced a una ingente cantidad de información recopilada durante meses y de la que disponemos sobre éste tema podemos decir que el edificio desde la finalización de su construcción fue gestionado por las monjas de la orden de la Caridad. El Hospital de las Cinco Llagas o de la Sangre fue entregado y habitado por las monjas desde al año 1540. Allá por el siglo XVIII, sobre los años 1734 y 1738, se tiene constancia histórica de la existencia de una monja de la orden de la caridad llamada canónicamente Sor Úrsula que destacaba por su inflexibilidad y especial dureza con los pacientes. La monja falleció víctima de una enfermedad contraída en el propio hospital a mediados de ese mismo siglo y su muerte no fue, precisamente, motivo de pena para los enfermos... Tras la muerte de esta hermana de la Caridad se comenzó a manifestar el fantasma de una monja en el hospital y la crónica espectral del edificio comienza a hacer su particular memoria histórica. La vestimenta o hábito de las hermanas de la Caridad en el siglo XVIII se ajusta como un guante a lo manifestado por los testigos que han visto al espectro en época contemporánea y el óbito de la monja es algo constatado.

Los lugares preferidos por este espectro para vagar y manifestarse son los que en siglos pasados eran las estancias de los enfermos siendo lugares particularmente proclives a su manifestación la antigua sacristía para las monjas, la escalera del coro, los largos pasillos de las estancias superiores, el denominado como patio 3, la sala de enfermos, la sala de despachos antiguamente habitada por Manuel Fernández o Jesús Mancha y las cuantiosas ventanas con vista a Don Fabrique.

Plácido Fernández Viagas solía hablar del fantasma a las visitas del edificio y no es extraño oír hablar a los miembros de los equipos de seguridad hacer comentarios con extrema seriedad sobre sus experiencias en el edificio.

Restos humanos
En 1984 se iniciaron las obras de rehabilitación del edificio que se prologaron hasta comienzos de 1992 año en el que se inauguró. Una zona del hospital era utilizado como almacén y a medida que se realizaban los trabajos de acondicionamiento y nueva cimentación iban surgiendo nuevas sorpresas que daba el terrero... Su valor desde el punto de vista arqueológico era muy importante pero en aquellos años esto no se tuvo en cuenta y se destruyeron varias fosas comunes o “carneros” donde se descubrieron multitud de restos humanos apiñados a varios metros de profundidad. Las palas excavadoras los retiraron y según cuentan “se llevaron todos a un osario”. También se descubrieron restos de orfebrería romana y vasijas, todos ellos junto a la calle Don Fabrique por donde pasaba un brazo del río y estos lugares eran un importante centro en la fabricación de estos útiles domésticos... todo fue destruido.

En la rehabilitación actual se incluyó un plan arqueológico que ha hecho que se estudie todo: en el primer patio que da a la citada calle se hallaron ocho cadáveres (siete mujeres y un niño) del siglo XVII, el estudio anatomopatológico fue muy interesante y demuestra que se trataban de enfermos que acudieron al hospital, así como restos de los alfares romanos y hornos.

Sor Úrsula lleva habitando el hospital casi tres siglos, no ha olvidado su trabajo ni sus obligaciones y actualmente no es demasiado complicado que cuando más calma hay en el edificio se puedan oír pisadas y cierres de puertas provocada por la hacendosa monja preocupada por su ya espectral ocupación... Quejidos, lamentos y sonidos de llaves son acompañantes habituales de los miembros de seguridad que entre respeto y temor continúan haciendo su labor en un edificio del Parlamento Andaluz que tiene una larga historia y su propio fantasma.




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lunes, 7 de abril de 2008


Plano con la ubicación de la calle San Luis


Sucesos extraños relacionados con fantasmas en el solar de la céntrica calle Sevillana de San Luis.




calle san luis


Nuestra historia es uno de esos hechos fantasmales que lejos de ser insólito ya es muy bien conocida por una parte -afectada- de la población de la vieja Hispalis.
en el corazón del barrio de La Macarena se han producido una serie de hechos y acontecimientos de naturaleza inexplicada. En el solar en obras, que en otros tiempos pertenecía al conjunto Convento - Hospicio de San Luis, los trabajos hace tiempo que se abandonaron, los continuos parones, la falta de medios y ,la razón más importante, los operarios que en ella desempeñaban su labor se negaron a continuar víctimas del terror que les provocaba una intensa y demoledora actividad poltergeist. Los primeros en notar que algo extraño ocurría en el solar fueron los perros que al principio habitaban guardando la obra, estos se quedaban en actitud defensiva mirando fijamente un punto y terriblemente agresivos, como si estuvieran viendo algo o “algo” asechara...

Poco tiempo después comenzaron a manifestarse todo tipo de fenómenos anormales: "Fue increíble, las herramientas se movían solas e incluso la máquina se accionaba y apagaba sola, el ambiente era muy extraño y estaba muy cargado y todos los compañeros y yo mismo notábamos una extraña presencia en la obra, como si nos siguieran, miraban o acompañaban, era algo aterrador, una sensación muy extraña e incómoda..." nos comentaba M.G.S. (Miguel González Sánchez). "Estando en la obra antes de comenzar la jornada nos dimos cuenta de que todas las herramientas estaban apiladas formando una especie de montañita. Pensamos, la primera vez, que se trataba de una broma o una gamberrada pero ocurría todas las noches y los de seguridad ni se enteraban, algo raro estaba pasando allí y nadie sabía nada aunque todos pensábamos que era algo fantasmal pero, por miedo, nadie se atrevía a decirlo... el pensarlo o recordarlo me pone los pelos de punta, allí yo no vuelvo..." R.D. (Rafael Díaz).

"Llegamos a meter todas las herramientas en un arcón metálico, atarlo con cadenas y cerrarlo bajo llave y candado colgándolo del gancho de la pluma (grúa) a unos quince metros de altura... Allí era imposible que ningún gamberro hiciera nada y muchos menos que los de seguridad no se dieran cuenta ni oyeran nada... a la mañana siguiente las herramientas aparecieron amontonadas nuevamente donde siempre... Al día siguiente se hizo lo mismo y nuevamente apareció todo igual, las herramientas en el mismo lugar amontonadas y el cofre totalmente cerrado a quince metros de altura... aquello parecía increíble, una broma de mal gusto, pero aquello nos estaba sucediendo, era real y nos ocurría a nosotros, algo estaba "jugando" con nosotros..." M.R.L. (Manuel Rodríguez).
Era un hecho que en lugar de la obra habían ocurrido hechos inexplicables y con una clara fenomenología poltergeist, pero las sorpresas no habían hecho más que comenzar...

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Derribo de la iglesia

En el lugar durante las excavaciones de infraestructura de la obra aparecieron útiles y vasijas romanas, algunas de ellas con piezas humanas en su interior, muchos de estos restos fueron expoliados por aquellos que creían que podían sacar un ingreso extra de la venta de estos restos arqueológicos...
La obra se asienta en lo que hace dos siglos y hasta hace no demasiado tiempo era un antiguo convento -hospicio llamado se San Luis (o los Luises) que ocupaba toda la manzana y en las que más de una pequeña vida dejó la misma y no precisamente provocado por el infortunio... El lugar y sus aledaños siempre han tenido en Sevilla la vitola de estar encantado o contaminados por fantasmas.
Famosas fueron las visitas que durante la década de los 80 hizo el investigador José Luis Hermida junto a Daniel Ortiz en las criptas cercanas bajo el subsuelo de la iglesia de San Luis y la también próxima de El Valle. Hoy nos llegan bastantes psicofonías obtenidas en el lugar y en cuyo análisis estamos siendo ayudados por los miembros y expertos del SEIP Pedro Amorós y Pedro Fernández. ¿Existieron indicios o pruebas de fantasmas en este lugar? Se registraron fotografías y se hicieron pruebas psicofónicas bajo la iglesia pero sólo se tuvo certeza de extraños y anormales ruidos que allí se producían, sin embargo, en el exterior, en la obra, la actividad paranormal era mayor y más atrevida como hemos comprobado.

Se pudo descubrir sobre el lugar, que en unos terrenos aledaños, se hallan bajo el nivel del suelo a unos cuatro metros y al descubierto unas viejas ruinas romanas de la Hispalis más antigua. En ella se descubrieron en la década de los 80 los cadáveres de seis personas en el mismo asentamiento y de la misma época. Lugar que había sido utilizado como lugar de enterramiento de aquella familia y junto a la cual y en latín rezaba una tablilla con la siguiente leyenda:"No turbar la paz de este lugar". La noticia saltó a los rotativos locales de la época por "su valor histórico -arqueológico". Muchos dicen que son los espíritus de los allí enterrados los que no dejan vivir a los que hoy lo habitan...
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Hueco dónde se encontraron restos humanos

Pero la historia negra de tan fatídico lugar prosigue y nuestros progresos avanzaban a medida que lo hacía nuestra investigación. En el lugar y sus entornos o cercanías también se han producido una serie de hechos luctuosos, muchos de ellos -dicen- inspirados por la negatividad y ambiente del mismo. Sus cercanías durante la década de los 90 registró tres suicidios, dos de ellos provocados por personas con graves depresiones que no encontraron más salida a sus problemas que la de arrebatarse aquello único que poseían: su vida, por respeto no comentaremos nada más sobre las mismas.

Sin embargo si hemos de detenernos en la tercera de ellas: la víctima de cruel final no fue otra que la de D. Manuel Cantelar, nadie sabe las razones sólo que era una persona triste y meditabunda que un buen día -o fatídico día- decidió la salida menos esperada que cualquiera de sus amigos supondría para él... Fue de lo más terrible, Manuel sacó su viejo machete y lo afiló concienzudamente, su punta era un mortal estilete, lo apoyó contra el hueco de su corazón, echó a correr contra una pared del inmueble de forma que esta golpeara la cabeza del mismo y rajara con el impulso el pecho de Cantelar agotando la vida de su maltrecho corazón. Sin dudas una muerte violentísima que aún hoy se conserva en el recuerdo popular de los vecinos de la calle San Luis. Hace ya un par de años y muchos comentan que es su alma la que jamás abandonó su barrio y que aún se la puede ver certificando su cruel final. La noticia por como se produjo nuevamente saltó a los medios de comunicación sevillano creando una gran conmoción.

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Casa del suicidio

Tampoco hemos de olvidar en esta crónica de la Sevilla más oculta el "cadáver del baúl”. Apareció precisamente en esta misma calle y muy cerca del lugar objeto de la investigación. Un buen día un acaudalado y afeminado viajante sevillano se marchó, era -supuestamente- uno de sus tantos otros viajes con la salvedad de que este no incluía el billete de retorno. Sus vecinos al ver que el tiempo pasaba y no aparecía se alarmaron y avisaron a la Policía sevillana. Cuando las fuerzas del orden se personaron en el inmueble y una vez registrado no hallaron nada anormal: la casa estaba en orden y recogida, la ropa en su sitio perfectamente ordenada y colocada y parecía que su morador realmente estaba de viaje. Al comenzar a desalojar de efectivos la vivienda uno de los policías observó un viejo baúl, su peso era excesivo y al abrirlo apareció el desaparecido viajante...el cuerpo sin vida y ya sobradamente descompuesto de D. Pelayo Roldán había aparecido...su viaje no incluía su regreso y el Saber popular hizo de Pelayo un nuevo fantasma que explicaba las apariciones de la calle San Luis.

No terminan aquí todavía los acontecimientos necrológicos de la calle San Luis. Recientemente un súbdito francés fue tiroteado en el lugar, sin motivo aparente, sin causa justificada y sin mediar palabra o robo, las balas acabaron con su vida...una nueva vida que se cobraba la leyenda negra del lugar. La noticia fue emitida por CANAL SUR TV y Radio, TVE y por los medios de comunicación sevillanos así como la totalidad de rotativos de esta ciudad.

Pegado a la iglesia de San Luis encontramos las instalaciones del Centro Andaluz de Teatro (CAT) y también en este recinto, que antes perteneció al mismo conjunto Convento- Hospicio de San Luis, ha registrado actividad paranormal que ha inquietado a sus alumnos, profesores y cuerpo de esta institución. Actualmente dedicado a la Producción de Montajes Teatrales, en otros tiempos también se dedicaba a la formación de actores y precisamente muchos han oído ruidos extraños, han visto luces y cuerpos luminosos moverse por el recinto, alaridos y extrañas apariciones y desapariciones de objetos ante los alucinados ojos de los vigilantes nocturnos. En concreto las zonas de más frenética actividad paranormal se registran en un pasillo en forma de “L” de unos doce metros de largo en el cual existe una entrada en forma de saliente a la cripta cerrada por una vieja puerta de madera franqueada por una sólida verja férrica. La segunda zona caliente la encontramos en los pasadizos existentes entre las taquillas o vestuarios que se comunicaban con el patio o aula de interpretación. En esta zona también se pudieron ver extrañas formas luminosas y lastimeros quejidos sin origen definido ya que en el lugar no había nadie excepto el efectivo del cuerpo de seguridad. Manuel Fernández, un alumno, nos cuenta su experiencia: "Era de noche, mes de Febrero, hacía frío y solo quedábamos algunos ensayando. Yo iba desde el patio de la cafetería hacía la zona de vestuarios, entonces me sacudió una terrible "ola" de frío que fue muy perceptible y al fondo del pasillo pude ver una especie de humo que avanzaba hacia mi y me atravesó, entonces todo volvió a ser normal...fue algo muy extraño...lo pasé muy mal". El último foco conflictivo lo encontramos en una habitación que está transformada en una pequeña capilla y que es utilizada para los montajes de pantomima y cuyo emplazamiento es famoso por los extraños ruidos que allí se producen, se da la circunstancia de que el lugar se halla decorado con cráneos y huesos humanos -reales o ficticios-. Vigilantes de seguridad y familiares nos comentan sus experiencias vividas en el CAT, así L.G. comentaba: “No se lo que allí habrá pero de este mundo no es... ,los que cumplíamos servicio de noche en el edificio nos negábamos a trabajar solos, aquello era de locos... ruidos extraños, quejidos lastimeros, llantos , fríos repentinos, risas... bajar a la cripta era lo peor, cada vez que se abría la puerta e ibas para allá un quejido te helaba la sangre .Muchos estábamos de los nervios y no era raro que a medianoche un compañero pidiera el relevo de servicio por no aguantar más”. Se dice que como en el lugar se trabaja potenciando la sensibilidad de los jóvenes actores se les hace más sensible a este tipo de fenómenos.

Por último un antiguo vecino del lugar, D. Francisco García, nos comentaba en nuestra rueda de entrevista a vecinos de la zona como aquel lugar esta poseído por una extraña influencia y que siempre han sucedido cosas extrañas, desde que él tiene recuerdos del lugar. Incluso hace 50 años "los niños jugaban en la zona a cazar a las brujas ya que los ruidos y los comentarios sobre fantasmas y aparecidos eran diarios..."

El influjo del lugar también afectó a estos investigadores, así José Manuel García, tras avanzar la noticia en una breve conexión para el programa de Iker Jiménez "Milenio 3" de la Cadena Ser (nivel nacional), cayó víctima de unas extrañas y repentinas fiebres de 39ª no sin antes comprobar la negatividad y extraños ruidos en el lugar. Tras una noche de pesadilla en la que una voz le repetía una y otra vez "es sólo un aviso, es sólo un aviso..." y una cara que ponía imagen a esa voz. El hecho no dejaría de ser casual si no fuera por que a los dos días y una vez restablecido recibía las fotografías de uno de los suicidas... era el rostro visto en los sueños ... (existe parte médico de urgencia).

Sin duda alguna los hechos acontecidos en la calle San Luis hacen que por su extraña fenomenología se haya ganado por derecho propio un lugar entre los lugares condenados de Sevilla y de nuestra geografía misteriosa, además de haber obtenido por méritos propios el calificativo de MALDITO.

El tiempo da y quita razones y la Sevilla dedicada al misterio hoy mira atentamente a todos los sucesos que alteran a sus vecinos y que se deben a los fantasmas de la calle San Luis.

(Artículo publicado en Planeta Oculto)




La Bella Susona "Suona Ben Suzon"

Los hechos acaecidos en Sevilla en el año 1391, en que se persiguió hasta la muerte de aproximadamente 4000 personas por cristianos convencidos por Ferrant Martínez (Fernando Martínez), Arcediano de Ecija. Provocó el sentimiento de venganza consiguiente conspirándose una sublevación entre los que se encontraban altos cargos de la ciudad.

Diego Susón era uno de los conspiradores. Tenia una bella hija conocida como "la hermosa hembra", que a espaldas de su padre era amante de un ilustre caballero cristiano. En la espera de que se fuera a dormir su padre para acudir a escondidas a su cita con el heráldico caballero, escuchó las palabras que en reunión decían los conspiradores en preparación del plan a seguir, y en el que se incluía la muerte de su amante.

Una vez terminada la reunión y acostado Diego Susón, la bella Susona acudió a la cita y reveló a su amante el contenido de la conversación. Inmediatamente el caballero informó al Asistente de la ciudad Diego de Merlo, que con sus mejores alguaciles y de mas confianza, recorrió las calles visitando los domicilios y haciendo presos a los participantes del intento de sublevación. Estos fueron ajusticiados en la horca unos días después.

El mismo día de la muerte de Diego Susón, su hija, "la hermosa hembra" en reflexión, convencida de que traicionó a su padre por favorecer a su amante, y atormentada, acudió a la Catedral pidiendo confesión. Le atendió Reginaldo Romero, obispo de Tiberiades y también Arcipreste, quien la bautizó y le dio la absolución, aconsejándole como penitencia retirarse a un convento. Así lo hizo hasta sentirse tranquila de espíritu y volvió a su casa llevando una vida cristiana y ejemplar hasta su muerte.

Cuando abrieron el testamento de Susona encontraron una cláusula que decía "Y para que sirva de ejemplo a las jóvenes y en testimonio de mi desdicha, mando que cuando haya muerto separen mi cabeza de mi cuerpo, y la pongan sujeta en un clavo sobre la puerta de mi casa, y quede allí para siempre jamás".

Su deseo se cumplió, y su cabeza estuvo expuesta desde finales del siglo XV hasta entrado el año 1600. Por ello el antiguo nombre de calle Muerte hasta el siglo XIX en que se cambió el nombre de la calle por el de Susona que actualmente existe.

Esta leyenda es un hecho rigurosamente histórico, se conocen los nombres de los participantes a la reunión, incluso frases promulgadas por Diego Susón en su traslado al patíbulo según hay constancias por testigos preesenciales

EDLO